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Origen Hebreo-Arameo del Nuevo Testamento

Análisis Textual y apoyo de los eruditos a un Nuevo Testamento original Hebreo

Introduction
   Nosotros en la Asamblea de Yahweh, reconocemos tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento de la Biblia, y generalmente seguimos la traducción King James porque muchas obras de referencia están basadas en esta versión.
   No reconocemos, sin embargo, los nombres sustitutos y títulos comunes de nuestro Padre Celestial y Su Hijo. También rechazamos los nombres helenizados dados a los valiosos nombres hebreos en el Nuevo Testamento, tal como Hezekiah que aparece como “Ezekías” (Mat. 1:9) , y Judah (Yahudah) que aparece como “Judas” (Mat. 1:2).
   Mas allá de sólo nombres, la iglesia misma está manchada con el modo de pensar griego, con creencias helenizadas, y prácticas antibíblicas derivadas de fusiones greco-romanas a través de la traducción al griego del Nuevo Testamento.
   Los expertos están validando cada vez más el caso de un Nuevo Testamento original hebreo. Incluimos parte de su documentación en este breve estudio.
Examinando toda la evidencia, concluimos que el Nuevo Testamento fue inspirado en hebreo (o arameo) y más tarde traducido al griego. El testimonio de esto es voluminoso y lógico. Basta con considerar que los escritores eran hebreos, y “mientras el lenguaje es griego, los conceptos y modismos son hebreos”.
(Biblia Compañera, Apéndice 94).
   Al final de este estudio hay una lista de eruditos y sus tratados que apoyan un Nuevo Testamento originalmente hebreo. Esta lista no es en absoluto exhaustiva. Otros expertos ilustrados han llegado a la misma comprensión, de que el Nuevo Testamento era originalmente una colección de obras hebreas. Los escritores hebreos de la Biblia fueron guiados por el espíritu Santo para escribir en su lengua materna hebrea, tal como Pablo (Shaúl) que se le habló desde lo Alto en lengua hebrea, Hechos 26:14.


El Nuevo Testamento está basado en el Antiguo.
   El estudiante inquisitivo de la Biblia, pronto se da cuenta de que el Nuevo Testamento es innegablemente hebreo en gramática, idioma y pensamiento. Este factor abre todo un nuevo entendimiento de la esencia de la verdad para el creyente. Si el Nuevo Testamento está enraizado en el lenguaje hebreo, entonces sus enseñanzas también se derivan de la cultura hebrea y están incrustadas en la visión hebrea de la verdad y no en la visión pagana griega.
   Aquellos que se oponen a esta realidad deben preguntarse: ¿Estar argumentando sobre un Nuevo Testamento griego nos acerca más a la verdad, o nos aleja de ella, sabiendo que el Antiguo Testamento es una obra completamente hebrea? ¿Es el Nuevo Testamento un completo reemplazo de las enseñanzas del Antiguo Testamento, con una verdad enteramente nueva y condimentada con el pensamiento, la práctica, y la comprensión helenística?
   No de acuerdo con el Apóstol Pablo. Él escribió que el Nuevo Testamento se construye sobre el fundamento de los profetas del Antiguo Testamento así como de los Apóstoles, Efesios 2:20. Yahshua el Mesías nos dirije a “buscar en las Escrituras”; Juan 5:39. Las únicas “Escrituras” existentes en ese tiempo eran las del Antiguo Testamento. Los escritos del Nuevo Testamento todavía no se habían terminado ni compilado.
   En Su Parábola de Lázaro, Yahshua de nuevo aconsejó a los que no sabían, escuchar a “Moisés y los profetas”, refiriéndose al Antiguo Testamento, Lucas 16:29. Eran esas mismas Escrituras del Antiguo Testamento que los “nobles Bereanos” utilizaron para establecer la verdad en Hechos 17:11, y las mismas que Pablo dijo a Timoteo que nos podrían hacer perfectos, 2 Tim 3:16-17.
   Además de acercarse a la verdad desde la base correcta de las Escrituras, hay otra razón importante para entender el lenguaje original del Nuevo Testamento.
   Uno de los argumentos avanzados contra la verdad de los Nombres sagrados es que los Nombres aparecen como "Dios" (Theos) y "Jesús" en el texto griego del Nuevo Testamento. La lógica es que si tales títulos y nombres están en el texto "original", entonces ¿quiénes somos para cambiarlos a otra cosa?
   Aparte de la premisa errónea de este argumento ("Dios" no es la misma palabra que el griego "Theos"; "Jesús" es solo en parte un término griego), debemos preguntarnos si es legítimo cambiar el nombre de alguien simplemente porque estás escribiendo sobre él en otro idioma? Los nombres son transliterados, no traducidos.
   Si se estuviera escribiendo o traduciendo un libro sobre el Presidente de Estados Unidos en Rusia, ¿buscarían el autor o los traductores un equivalente en Ruso del nombre “Donald Trump”? Por supuesto que no. Su nombre aparecería como Donald Trump.
   Del mismo modo, los nombres del Padre y el Hijo son los mismo en cualquier idioma; entonces luego debemos llamarlos por sus nombres conocidos por la lengua Hebrea. Así como no hay un equivalente en Ruso para el nombre del Presidente de Estados Unidos, no existe un equivalente en griego o inglés para el nombre Yahweh y Yahshua. “Dios”, “Señor”, y “Jesús” no son equivalentes, son sustitutos.


¿Palabras Hebreas fuera de lugar?
   Una discrepancia peculiar dentro del Nuevo Testamento es que ‘si el Nuevo Testamento fue originalmente escrito en griego, ¿por qué contiene muchas palabras hebreas sin traducir? ¿Por qué los traductores se tomaron todo el trabajo de preservar los términos hebreos en sus escritos griegos?
   La única explicacion válida es que el idioma griego no tenía palabras equivalentes para estos términos hebreos únicos tomados de un texto hebreo original y traducido al griego. Esta sobrevivencia de los términos Hebreos atestigua de un original hebreo, y las traducciones al griego e inglés que los trajo de un lado a otro hasta un hebreo sin alterar. Las siguientes palabras hebreas están incluídas en la Versión King James del Nuevo Testamento, como tomadas de la traducción griega (algunas son arameas).
   Abba (“papá”); hosanna (“¡salva, rogamos”); Messíah “el ungido”); Amén (“sugiere confianza, fidelidad”); Rabbí (“mi maestro”); talitha cumi (“niña, levántate”) effatha (“sean abiertos”); corbán (“ un regalo dedicado”); Sabbath (“reposo, desistir de esfuerzo”); Satán (“adversario”); mammón (“riquezas”); raca (“escupir a alguien en la cara”); cummín (“especia comino”); Maranatha (“Maestro, te ruego que derribes”); Pascua (“pasar sobre, pasar por encima”); Emmanuel (título que significa “Con Nosotros [está] 'El”); Elí lama Sabakhtani (“mi 'El, ¿por qué me has abandonado?”).
   Incluso una evidencia más convincente de un Nuevo Testamento originalmente compuesto en hebreo se encuentra en el claro orden hebreo de las palabras existente en el Nuevo Testamento. Muchas oraciones contienen el verbo-nombre inverso común a los idiomas hebreo y semítico.
   Los eruditos también han reconocido desde hace mucho tiempo que la gramática del NT no corresponde a un buen griego, pero refleja una excelente gramática hebrea.
   Además, muchos modismos y expresiones hebreas están dispersos por todo el Nuevo Testamento. Si el original hubiera sido escrito en griego, estos dichos habrían sido puestos en forma y expresión griega.
   Por ejemplo, ¿qué querían decir Yahshua y otros con declaraciones que no tienen sentido en griego (o en inglés) pero que son poderosas en hebreo? Tales expresiones incluyen: “si tu ojo es maligno” Matt. 6.23; “deja que los muertos entierren a sus muertos” Matt. 8.22; “Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, en el seco ¿qué no se hará? “ Lucas 23.31; y “ pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza” Rom. 12.20.
   Numerosos ejemplos de poesía semítica y coplas inversas (quiasmos) son obsequios irrevocables del hebreo original de estos libros. El hebreo también se distingue por sus coloridas descripciones de actos simples y comunes.
   Por ejemplo, una hermosa expresión en hebreo clásico se encuentra en Lucas 16.23: “...alzó sus ojos... y vió...” Otros dichos peculiares del hebreo y encontrados en los Evangelios incluyen: "Pon estos dichos en tus años", "Arroja tu nombre como malo", "Puso su rostro para ir", y "La apariencia de su semblante fue alterada".
   Oraciones enteras o párrafos en el NuevoTestamento pueden ser retraducidos palabra por palabra al hebreo. Lucas 10.5-6 es sólo un ejemplo: "Y en cualquier casa donde entres, primero di: Paz sea a esta casa. Y si el hijo de la paz está allí, tu paz descansará sobre ella, de lo contrario, volverá a ti de nuevo”. Este pasaje es una síntesis de frases hebreas vivas desconocidas en griego.


El Griego no era popular en Palestina.
   Muchos lingüistas e historiadores ahora atestiguan que los Evangelios, los Hechos y el libro de Apocalipsis fueron compuestos en hebreo (ver el listado de estos eruditos incluidos aquí). Los primeros "padres de la iglesia" confirman que el libro de Mateo fue escrito originalmente en hebreo (véase Eusebio, Historia Eclesiástica 3.39, Ireneo Contra Herejías 3.1, Epifanio, Panarión 29: 9: 4, Jerónimo, Vidas de Hombres Ilustres 3 y De Vir., 3.36).
   El hebreo era el idioma de Judá y Galilea en el primer siglo. Su idioma hermano, el arameo, siguió siendo la lengua secundaria y el idioma del comercio. Los judíos en esta área no hablaban griego. Su repulsión hacia los griegos y el idioma griego deriva del hecho de que los Macabeos acababan de derrotar a los griegos y habían expulsado el paganismo del Templo y de Palestina.
   El eminente historiador, sacerdote y erudito judío del siglo I a. E.C. Josefus admitió que no podía hablar griego con fluidez y que los judíos fruncían el ceño ante cualquier judío que lo hiciera.
   "También he tomado una gran cantidad de dolores para obtener el conocimiento de los griegos, y la comprensión de los elementos del idioma griego, pues hace tanto tiempo que me acostumbro a hablar nuestro propio idioma, que no puedo pronunciar el griego con suficiente exactitud; la nación no alienta a aquellos que aprenden los idiomas de muchas naciones". Antigüedades, 20: 11: 2.
   Si este erudito ilustre no podía hablar griego lo suficiente, ¿cómo podrían los discípulos sin educación escribir sus libros en griego? Por lo que hemos aprendido, ¿por qué querrían hacerlo?


Un Hebreo escribiendo para Hebreos.
   La percepción común es que Pablo era un judío helenista de Tarso que escribió sus cartas a las asambleas de habla griega en Asia menor, Roma y Grecia.
Pablo (Heb. “Shaúl”) fue primero y ante todo un fariseo, secta judía que se oponía a la helenización. Él era de la tribu de Benjamín y “hebreo de hebreos”, significa “en lenguaje, actitudes y estilo de vida”.
   Pablo fue educado a los pies de Gamaliel, gran doctor de la ley hebrea, Hechos 22:3. Aunque él nació en Tarso (ciudad de habla Aramea principalmente), Pablo se crió en Jerusalem, el centro de judaísmo fariseo, Hechos 22:3.
   Las espístolas que Pablo escribió iban dirigidas a varias asambleas de la Dispersión. Cada asamblea estaba compuesta de un grupo nuclear de judíos y grupos suplementarios de gentiles (leer sobre la Asamblea en Tesalonia, Hechos 17:1-4, y la de Corinto, 1Cor. 10:1-2). Los judíos convertidos en esas asambleas recibirían las cartas de Pablo y luego enseñaban a los gentiles que estaban entre ellos. ¡No eran los gentiles quienes estaban convirtiendo a los judíos a una fe griega-romana con un Salvador griego y doctrinas misteriosas de rendir culto!
   Típicamente Pablo iba primero a la sinagoga cuando viajó para contactar estas otras asambleas (Hechos 13:14; 14:1; 17:1, 10, 17; 18:4, 19; 19:8). El lenguaje del segundo Templo y de sinagogas en este tiempo era hebreo y arameo, no griego.
   Sus cartas en hebreo a esos judíos (y gentiles) de las varias asambleas reflejarían su misión de llevar las Buenas Nuevas “al judío primeramente y después al griego”; Rom. 1:16. Como un ejemplo, Pablo se dirigió específicamente a los judíos de la asamblea en Corinto: “Además, hermanos, no quisiera que ignoraran cómo todos nuestros padres estaban bajo la nube, y todos pasaron por el mar; y todos fueron bautizados a Moisés en la nube y en el mar”; 1Cor. 10:1-2).


¿La Verdad del Griego, o del Hebreo?
   Un entendimiento básico de la Verdad es saber que Yahweh escogió a los pueblos hebreos para hacer con ellos un Pacto y a través de ellos traer la Verdad.
   ¿Qué tanto de un gentil debe ser el verdadero adorador que se baña en las Escrituras entregadas primero a los patriarcas hebreos, a los profetas hebreos, a los apóstoles hebreos y vivida por un Salvador del linaje humano del rey David? Pablo no era el campeón de la causa gentil. El era campeón del Mesías hebreo y las Escrituras dadas en el Antiguo Testamento hebreo. Esto fue lo que el enseñó en sus espístolas. Note:
  
“Pero esto os confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía. así sirvo al Elohim de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas. (Hechos 24:14). “La ley y los profetas” se refiere a las Escrituras del Antiguo Testamento.
   ¿Qué cultura, en todo el mundo y que mentalidad debería prevalecer entre los verdaderos adoradores hoy? Una herencia greco-gentil? o el derecho de nacimiento de aquellos injertados en la promesa de Israel establecida por el propio Padre Celestial Yahweh?
   Pablo escribió a la Asamblea en Roma, “quienes son Israelitas; a quienes pertence la adopción, y la gloria, y los pactos, y la entrega de la ley, y el servicio a Elohim, y las promesas”; (Romanos 9:4).
   Si el cristianismo fuera honesto consigo mismo, reconocería abiertamente que su fe deriva del hebreo y no de Escrituras greco-romanas. Que la salvación viene de un Salvador que vino como hebreo, no para establecer una nueva religión, sino para construir sobre lo que fue antes. Yahshua y las Escrituras son hebreos.
   Si hoy se enseñara esta verdad fundamental, la comprensión real de las Escrituras brotaría en todas partes, y la Biblia por fin sería revelada.


Eruditos Que Apoyan Un Nuevo Testamento Original Hebreo.
   Enseguida se incluye una lista de algunas autoridades lingüísticas y bíblicas que sostienen o apoyan una creencia en un origen hebreo del Nuevo Testamento:

● Matthew Black,
Un Enfoque Arameo a los Evangelios y Hechos, tercera edición, completo.
● D. Bivin and R. B. Blizzard,
Entendiendo las Palabras Difíciles de Jesús, completo.
● E. W. Bullinger,
Biblia Compañera, Apéndice 94.
● Dr. F. C. Burkitt,
Las Más Antiguas Fuentes para la Vida de Jesús, págs. 25, 29.
● Prof. C. F. Burney,
El Origen Arameo del Cuarto Evangelio, completo.
● Epifanio,
Panarión 29:9:4 sobre Mateo.
● Eusebio,
Historia Eclesiástica, III 24:6 y 39:18; V8:2; VI 25:4.
● Edward Gibbon,
Historia del Cristianismo, dos notas al calce sobre p. 185.
● Dr. Frederick C. Grant,
El Helenismo Romano y el Nuevo Testamento, p. 13.
● Dr. George Howard,
El Tetragrámaton y el Nuevo Testamento, en Revista de Literatura Bíblica, vol. 96/1 (1977), 63-83. También, El Evangelio Hebreo de Mateo, completo.
● Dr. George Lamsa,
La Santa Biblia de Manuscritos Orientales Antiguos, Introducción, págs. IX - XII.
● Dr. Alfred F. Loisy,
El Nacimiento de la Religión Cristiana, y El Origen del Nuevo Testamento, pásg. 66, 68.
● Dr. Isaac Rabinowitz,
Efata...en Revista de Estudios Semíticos; vol. XVI (1971), págs. 151-156.
● Ernest Renan,
La vida de Jesús, págs. 90, 92.
● Hugh J. Schonfield,
Un Antiguo Texto Hebreo del Evangelio de San Mateo, (1927) p. 7.
● Dr. Albert Schweitzer,
La Búsqueda del Jesús Histórico, p. 275.
● R. B. Y. Scott,
El Idioma Original del Apocalipsis, completo.
● Prof. Charles C. Torrey,
Documentos de la Iglesia Primitiva, completo. También Nuestros Evangelios Traducidos, completo.
● Dr. James Scott Trimm,
El Origen Semítico del Nuevo Testamento, completo.
● Max Wiolcox,
El Semitismo de Hechos (1965), completo.
● F. Zimmerman,
El Origen Arameo de los Cuatro Evangelios, completo.



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